dilluns, 10 d’agost de 2009

IGNASI RIBAS, astrónomo que busca planetas aptos para la vida

"Tiene que haber más vida en otros planetas, y yo la busco"



Tengo 38 años. Nací en Manresa y vivo en Vacarisses. Soy astrofísico, especializado en exoplanetas. Estoy casado y tengo dos hijas, Laura (3) y Anna (6 meses). Soy liberal. No soy religioso ni antirreligioso: simplemente ateo. Un rayo de sol tarda ocho minutos en llegarnos.



Hay vida ahí afuera?
Yo creo que el universo está lleno de vida.

Es una creencia...
Basada en la experiencia: siempre que nos hemos creído singulares, la ciencia ha desbaratado tal presunción.

¿En qué clase de vida extraterrestre piensa?
Sabemos que la vida es viable en condiciones extremas: ¡abrámonos a cualquier posibilidad! De entrada, busquemos otros planetas similares al nuestro...

¿Cuántos hay por ahí?
En otros sistemas solares de esta galaxia, puede haber miles de millones. Y en el resto de las galaxias, ¡cientos de miles de millones!

¿Planetas con vida?
Planetas con posibilidad de albergar vida. Son los que buscamos: cuando localizamos un exoplaneta, mi trabajo consiste en discernir sus condiciones para la vida.

¿Exoplanetas?
Así llamamos los astrónomos a todo planeta externo a nuestro sistema solar: por ahora, 350 planetas en torno a 320 soles.

¿Cuál es el más cercano a nosotros?
Epsilon Eridani, a 10 años/luz. Un año luz es la distancia que la luz recorre en un año.

Dígamelo en kilómetros.
Está a casi 10 millones de millones de kilómetros. Los exoplanetas más lejanos por ahora detectados están a 100 años/luz...

A distancias tan fabulosas, ¿podemos saber algo de esos planetas?
Analizamos las variaciones provocadas por su tránsito ante su estrella: deducimos tamaño, masa, densidad, velocidad de su órbita, composición de la atmósfera del planeta...

¿Y cómo son esos planetas?
La mayoría son gigantes de gas, jupiterinos.

¿Cuál es el más raro?
Algunos tienen densidades tan bajas que flotarían en el agua. O un año dura 20 horas. O tienen temperaturas de más de 2.000 º C...

¿En qué caso usted pensaría: "Ahí puede haber vida"?
En el caso de que ese planeta retuviese en su superficie agua líquida.

¿Y de qué depende eso?
De no orbitar demasiado cerca de su sol (el agua se evaporaría) ni demasiado lejos (el agua se congelaría). Y de tener la masa idónea para retener atmósfera…

¿Con qué gases, esa atmósfera?
Algo de oxígeno, metano y CO2, porque estos gases son biomarcadores.

¿El C02 ?
Sin el C02 estaríamos muertos: ejerce de termostato natural, regula y suaviza las temperaturas del planeta, evitando que sean extremas. El oxígeno y el metano son subproductos de seres vivos: las plantas expelen oxígeno, y vacas o las termitas expelen metano...

¿Qué más necesita un exoplaneta para ser viable para la vida?
No haber padecido grandes traumas, como potentes impactos de meteoritos. A la Tierra le sucedió a pocas decenas de millones de años de formarse: el choque con un planeta del tamaño de Marte le arrancó una parte, la Luna. Pero luego la Luna ha ejercido de estabilizador del eje de la Tierra...

¡Cuántas singularidades, la Tierra...!
Otra: Júpiter ha bombeado hacia la Tierra meteoritos de hielo, cuyo agua habría colmado de océanos la Tierra. Y el tamaño de Júpiter nos libera de asteroides...

¿Y de verdad sigue confiando en hallar un exoplaneta como la Tierra?
Hay días en que dudo. Pero nuestra galaxia -la Vía Láctea- la forman 100.000 millones de estrellas... Y un tercio podrían tener planetas: ¡sólo en nuestra galaxia, pues, habría 33.000 millones de estrellas con planetas…!

¿Y todas son igual de idóneas?
Mejor si tienen un tamaño parecido al de nuestro sol, o más pequeño. Los soles más grandes tienen vida más corta. ¡A más tiempo, más margen para la aparición de vida!

No renuncia usted a hallar vida, ¿eh?
En unos 30 años, analizados esos exoplanetas, sabremos si alguno es hospitalario para la vida bacteriana. Otra cosa es vida más compleja, o con capacidad comunicativa...

¿Sería eso posible?
Si a 100 años/luz hubiese un planeta con seres vivos con capacidad de comunicarse, nuestra señal tardaría 100 años en llegarles, y su respuesta otros 100 años. Pensemos a escala de especie humana: ¡sería un éxito!

Lo meditaré mientras contemple el firmamento estrellado esta noche.
Verá la lluvia de estrellas de las Perseidas, en verdad una zona de polvo cósmico que la tierra atraviesa y cuyos granos se encienden al roce con nuestra atmósfera.

¿Y esa franja blancuzca en el cielo..?
La superposición de estrellas que vemos en dirección al corazón de la galaxia, desde nuestra perspectiva (en un brazo externo de la espiral de estrellas que es la galaxia).

De todas las estrellas que vemos, ¿cuál es la más cercana?
Próxima Centauri, a sólo cuatro años luz.

¿Y la más lejana?
De hecho es una galaxia entera, en la constelación de Andrómeda, a más de dos millones de años luz. Y hay estrellas que no podemos ver porque a su luz todavía no le ha dado tiempo de llegar a nuestros ojos.

¿Cuánto tarda en llegar un rayo de sol?
Del sol a tu piel, ocho minutos. Pero cada fotón tarda un millón de años en ascender desde el núcleo del sol hasta su superficie.

¡Un millón de años y ocho minutos!
Ahí lo tiene: aplíquese fotoprotector, ¿eh?



Lluvia de estrellas

Siendo niño, un vecino le dejó mirar por su telescopio. Desde entonces vive pendiente de allá arriba. Hoy es astrofísico y busca vida fuera de nuestro sistema solar. Cree que la Tierra no es una singularidad cósmica y que tiene que haber más vida por ahí. Y la busca, persuadido de que antes de medio siglo la encontraremos. Aquí abajo la vida sigue, "¡y seguirá!: aunque la especie humana desaparezca porque hagamos inhabitable para nosotros el planeta, la vida seguirá", aclara Ribas. La Obra Social de La Caixa lo acoge en septiembre, en un congreso internacional sobre criterios para caracterizar planetas habitables. Mientras, en la madrugada del 11 al 12, lluvia de estrellas: saldré a mirar.



VÍCTOR-M. AMELA


dissabte, 8 d’agost de 2009

ELVIRA RODRÍGUEZ SÁENZ, abogada mediadora y madre trabajadora

"España tiene una nula conciliación familiar y laboral"


Tengo 39 años. Nací y vivo en Barcelona. Casada y con dos hijos. Licenciada en Derecho. En España uno de los principales problemas es la nula ayuda a los padres trabajadores y la difícil conciliación entre vida laboral y familiar. Creo en una energía universal que nos une a todos


Explíqueme el caso.
Un señor con dos hijos de uno y tres años quiere solicitar la custodia compartida. La madre trabaja más horas que él, que, siendo autónomo, pasa mas tiempo con los niños.

Llega el divorcio.
Le aconsejo solicitar la custodia total porque para que un juez pueda aprobar la custodia compartida el fiscal tiene que dar su aprobación, lo que no suele ocurrir y menos con niños tan pequeños. La sorpresa es que en este caso y por primera vez en España el fiscal solicitó la compartida sin que las partes se la hubieran solicitado inicialmente.

¿En qué se traduce en la vida real?
Que el padre esté con los niños lunes y martes, la madre miércoles y jueves, y fines de semana alternos. Los gastos de mantenimiento de los niños van a medias.

Parece lo lógico.
La custodia compartida es una práctica consolidada en Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Suecia, Noruega, Estados Unidos y Canadá. Países en los que suele existir una coparentalidad real gracias a una conciliación entre vida privada y laboral.

Nuestra piedra en el zapato...
En ninguno de esos países se da por norma una jornada que finaliza a las ocho de la noche ni reciben 100 míseros euros al mes como prestación por hijo hasta los tres años. España tiene uno de lo sistemas de ayudas sociales a las familias más escasos de Europa y una nula conciliación familiar-laboral.

En algo debíamos ser los primeros...
Desde las instituciones se debería fomentar el mutuo acuerdo y la mediación, y está demostrado que las legislaciones sobre custodia compartida facilitan el mutuo acuerdo, puesto que, al estar ambos padres en igualdad de condiciones, se reduce la litigiosidad.

Así se ahorran disgustos y dinero.
El dinero que se ahorraría el Estado en justicia es muchísimo, se podría invertir en ayuda a padres trabajadores. Además, cuando el procedimiento es de mutuo acuerdo las partes se ven más implicadas y cumplen en mayor grado el acuerdo estipulado que en el caso de una sentencia judicial impuesta.

Entiendo que la justicia va rezagada respecto a la realidad social.
Sí, la ley del Divorcio data de 1981, yha llovido mucho desde entonces. Hoy pocas parejas pueden llegar a fin de mes si no colaboran ambos en la economía doméstica. Ello hace indispensable que exista una equiparación en el cuidado del hogar y de los hijos, y que además tengan que contar con la ayuda de familiares o asistentes del hogar.

La vida moderna.
El objetivo final debería ser la estabilidad de los niños, así que si están acostumbrados a ver a su padre y su madre cada día, lo ideal sería una alternancia asidua.

Ahora se pretende que sean los niños los que se queden en la casa.
Sí, y que los padres se turnen, vayan y vengan. El problema es que para eso tiene que haber muy buena comunicación y normalmente si la hay no se llega a una separación. Y además cuando aparece una tercera persona se hace inviable. ¿Sabe qué es lo ideal?

¿Qué?
Que desde el primer día de matrimonio haya un reparto equitativo de tareas, así si algún día llega la separación, ese reparto continuará. Las mujeres tenemos que aprender a no estar todo el día diciéndole a los hombres cómo deben hacer las cosas con los niños. Hemos de dar espacio al padre.

Las crisis pueden ser para bien...
Sí, en ocasiones la separación es una oportunidad para que uno de los progenitores recupere su papel, y más de uno me ha reconocido que tras la ruptura disfruta de más cantidad y calidad de tiempo con sus hijos. Estos progenitores han sabido sacar lo positivo del conflicto y han aprovechado la crisis matrimonial para crecer como padres.

Que los padres no lleguen a un acuerdo es un mal ejemplo.
Sí, por eso yo pretendo premiar a los clientes que son capaces de llegar a un acuerdo, dándoles la posibilidad de una separación on line, ellos me dan el acuerdo y yo le doy forma legal, y eso sale supereconómico.

A usted lo que le va es la mediación.
Soy una firme defensora de que sean los propios progenitores los que regulen cómo va a funcionar la familia tras la separación, y la mediación da herramientas para que las partes lleguen a sus propios acuerdos.

¿Y cuál es su experiencia tras diez años de mediación?
En España no hay una cultura de mediación, la mentalidad es que para ganar hay que hundir al otro. Se suele negociar con la ley en la mano y normalmente la mujer está en una posición de fuerza, en el 90% de los casos se le concede la guarda y custodia de los hijos y el uso de la vivienda.

¿La reflexión clave de la mediación?
Por y para qué quieren la guarda y custodia, muchos la peticionan porque quieren la casa (en la mayoría de los casos) o la pensión de alimentos. Sabiendo los motivos reales se puede negociar.

¿Qué consejo le daría a las parejas?
Que cada uno encontrara su espacio para hacer un trabajo interior y tener alineado el pensamiento, la emoción y la acción; ser coherente con uno mismo en la relación y, si llega, en la separación. Si todos tuviéramos nuestro espacio diario para centrarnos no habría tantos conflictos.





Crecer


Por primera vez en España un fiscal y un juez se ponen de acuerdo ante un divorcio en establecer la guarda y custodia compartida para dos niños de 1 y 3 años, pese a que ambos padres habían pedido la guarda monoparental. "No es justo que un progenitor que no se haya ocupado de sus hijos antes de la separación demande la custodia total o compartida, como tampoco es justo que un padre que ha colaborado al 50% se vea privado de una compartida". Pero en el 80% de los casos esta joven letrada, que en esta separación representaba al padre, mediadora vocacional, consigue que las partes lleguen a un acuerdo: los individuos deben hacer del conflicto una oportunidad para crecer como personas.



IMA SANCHÍS